¡EN EXCLUSIVA! PROYECTO DE LEY “COLEGIATURA DE ABOGADOS”

Actualizado: 2 de nov de 2020





Por, Francisco España Barrza – Equipo Osadía Jurídica.

No ha sido fácil, pero gracias al esfuerzo de muchos abogados tenaces, se inicia un nuevo proyecto de colegiaturas de Colegios de abogados a iniciativa de la FEDERACIÓN DE COLEGIOS DE ABOGADOS DE COLOMBIA FEDEACOL en cabeza del Dr. Gerardo Duque, se ha logrado terminar el proyecto de ley que definirá de una vez por todas el nacimiento de nuestro propio organismo que nos regirá y marcará las pautas para todos los juristas de Colombia, seremos independientes al Consejo Superior de la Judicatura, como siempre debió ser.


Sin más preámbulos les compartimos en exclusiva el proyecto de ley que será radicado este 6 de noviembre del 2020 y que es bastante probable que sea aprobado, por tanto, esto es de interés para todo el gremio.


LEY DE COLEGIATURA DE ABOGADOS DE COLOMBIA


TÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES Artículo 1º. La profesión de abogado y su ejercicio se regirá por la presente Ley, los reglamentos internos y el Código de Ética Profesional que dictare la Federación de Colegios de Abogados. Las personas que hayan obtenido el título de abogado en cualquiera de la Universidades aprobadas por el Ministerio de Educación en Colombia quedarán sometidas en el ejercicio de su profesión a las disposiciones de esta ley, reglamentos y normas en cuanto le sean aplicables. Artículo 2º. El ejercicio de la abogacía impone dedicación al estudio de las disciplinas que impliquen la defensa del derecho, de la libertad y de la Justicia. No puede considerarse como comercio o industria y, en tal virtud, no será gravado con Impuestos de esta naturaleza. Los despachos de abogados no podrán usar denominaciones comerciales, y sólo se distinguirán mediante el uso del nombre propio del abogado o de los abogados que ejercieren en él, de sus causantes, o de los que habiendo fallecido hubiesen ejercido en el mismo, previo consentimiento de sus herederos, y la calificación de bufete, colectivo o despacho de abogados. También se permitirá una denominación impersonal en consonancia con la dignidad de la profesión. No le está permitido a ningún abogado establecer en su bufete actividades que por su naturaleza comercial o industrial puedan crear confusiones en cuanto al ejercicio profesional. Artículo 3º. Para comparecer por otro en juicio, evacuar consultas jurídicas, verbales o escritos y realizar cualquier gestión inherente a la abogacía, se requiere ser abogado, salvo las excepciones contempladas en la Ley. Los representantes legales de personas o de derechos ajenos, los presidentes o representantes de sociedades cooperativas, asociaciones o sociedades civiles o mercantiles que no fueren abogados, no podrán comparecer en juicio a nombre de sus representados sin la asistencia de abogados en ejercicio


Artículo 4º. Toda persona puede utilizar los órganos de la administración de Justicia para la defensa de sus derechos e intereses. Sin embargo, quien sin ser abogado deba estar en juicio como actor, como demandado o cuando se trate de quien ejerza la representación por disposición de la Ley o en virtud de contrato, deberá designar un abogado, para que lo represente o lo asista durante todo el proceso. Si la parte se negare a designar abogado, esta designación la hará el Juez. En este caso la contestación de la demanda se diferirá por el término que se demore en tomar posesión el abogado designado por el señor juez, en el término que establezca la ley para el caso en particular. La falta de nombramiento a que se refiere este artículo, será motivo de nulidad de lo actuado, sin perjuicio de la responsabilidad que corresponde al Juez de conformidad con la Ley. Artículo 5º. Los Jueces, los Registradores, los Notarios y demás autoridades civiles, políticas, policivas y administrativas, sólo admitirán como representantes o asistentes de terceros a los abogados en ejercicio, en los asuntos reservados a éstos, en virtud de la Ley, sin perjuicio de lo dispuesto en las disposiciones, que regulan las relaciones obrero-patronales. Artículo 6º. Los Notarios y los Registradores se abstendrán de protocolizar y registrar las escrituras contentivas de actos traslativos o declarativos de la propiedad de bienes, títulos supletorios, documentos relativos a constitución o liberación de gravámenes, contratos de cualquier naturaleza, poderes, documentos que deban inscribirse en el Registro de Comercio, declaraciones de herencia y en general toda especie de escrituras que versen sobre disposición de cualquier derecho, si dichos documentos no han sido redactados por un abogado en ejercicio. Cuando se pretenda que un documento redactado en el extranjero surta efecto en Colombia, deberá ser visado por un abogado en ejercicio en el país. Si uno de los otorgantes es abogado, o cuando su cónyuge, ascendientes, descendientes o hermanos tengan participación directa en el asunto, podrá redactar el documento, aunque no se encuentre en ejercicio. TÍTULO II DEL EJERCICIO DE LA PROFESIÓN DEL ABOGADO Artículo 7º. Quien haya obtenido el título de Abogado en la República Colombia, de conformidad con la Ley, deberá inscribiese en un Colegio de Abogados del Distrito Judicial donde ejerza más comúnmente la profesión, y en el Instituto de Previsión Social del Abogado para dedicarse a la actividad profesional. Artículo 8º. La solicitud de inscripción del abogado al Colegio Distrital se formulará por escrito y se acompañará: 1. El título de Abogado expedido de conformidad con la Ley , o el certificado de reválida o validación si ha obtenido su título en el extranjero. 2. Los derechos de registro correspondientes. Cumplidos los requisitos anteriores, la Junta Directiva del Colegio Distrital de Abogados ante quien elevó su solicitud de inscripción, señalará la fecha que no podrá exceder de 15 días siguientes a su inscripción, para que el solicitante preste ante ella, el juramento de obedecer la Constitución, las Leyes de la República y de cumplir las normas de ética profesional y demás deberes que le impone la profesión de abogado. Llenadas estas formalidades, la Junta Directiva del Colegio Distrital ordenará la anotación del título en el libro denominado ''Libro de Inscripción de Abogados", expedirá al interesado constancia de la inscripción y le participará al Presidente de la Federación de Colegios de Abogados de Colombia y al Ministerio de Justicia. Artículo 9º. Si la solicitud fuese negada, o no se decidiere en el término de quince (15) días, podrá interponer el recurso de apelación contra esa decisión, dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes para ante el Presidente de la Federación de Colegios de Abogados de Colombia, el cual deberá decidir dentro de los quince (15) días consecutivos siguientes, sobre su admisión e inscripción. Artículo 10º. El Abogado Inscrito en un Colegio Distrital de Abogados, puede ejercer legalmente en todo el territorio nacional Artículo 11º. Para los efectos de la presente Ley se entiende por actividad profesional del abogado el desempeño de una función propia de la abogacía. Se entiende por ejercicio profesional la realización habitual de labores o la prestación de servicios a título oneroso o gratuito, propios de la abogacía, sin que medie nombramiento o designación oficial alguna. Parágrafo Único: Quedan sometidos a la presente Ley, y en consecuencia sujetos a los mismos derechos y obligaciones, los abogados que sean Magistrados de las Altas Cortes; Jueces de la República; Secretarios de los juzgados; Litigantes; Fiscales de la Fiscalía General de la Nación, El Procurador General de la Nación y sus delegados; Registradores; Notarlos, Consultores o Asesores Jurídicos de personas individuales o colectivas públicas o privadas y, en general, todo abogado que en ejercicio de una función pública o privada y en razón de sus conocimientos especiales en Derecho, preste a entidades públicas o privadas, el concurso de su asesoramiento en asuntos jurídicos. Artículo 12º. No podrán ejercer la abogacía los militares, policías, los miembros de la armada nacional o aviación en servicio activo ni los funcionarlos públicos. Se exceptúan de esta inhabilidad, los que desempeñan cargos ad-honorem y funciones Judiciales accidentales; y los que sirvan a empleos académicos, asistenciales, electorales, salvo que estos últimos cargos exijan, por la naturaleza de sus funciones o por las leyes o reglamentos que las rijan, dedicación de tiempo completo o exclusivo. Los abogados Senadores de la República y representantes a la Cámara de Representantes, no podrán ejercer la abogacía en asuntos judiciales, contenciosas ni realizar gestiones profesionales directas o indirectas ante la Administración Pública o ante empresas en las cuales tenga participación mayoritaria el Estado Colombiano; tampoco podrán intervenir profesionalmente como representantes de terceros, en contratos, negociaciones gestiones en las cuales sea parte la Nación, los Departamentos, los Municipios, los Institutos descentralizados, Autónomos o empresas en las cuales dichos organismos tengan participación. Los abogados incorporados a las Asambleas Legislativas de los Departamentos o a sus Comisiones Permanentes no podrán ejercer la abogacía en su jurisdicción durante las sesiones de dichos Cuerpos. Tampoco podrán ejercer, los abogados que presten sus servicios profesionales de tiempo completo en organismos oficiales nacionales, Departamentales o municipales o en Institutos Descentralizados, autónomos salvo que actúen en representación de tales entes. Artículo 13º. Sin perjuicio de lo que establezcan los tratados internacionales de los cuales sea parte Colombia, no se permitirá el ejercicio de la profesión a los abogados extranjeros, originarlos de países en los cuales no se permita el ejercicio de dicha profesión u otra equivalente a los colombianos. A no ser que dicho profesional del derecho haga la respectiva revalida. Artículo 14º. En el mes de enero de cada año, el Ministerio de Justicia publicará en la Gaceta Oficial, la lista que contenga en orden alfabético por apellido, los nombres de los abogados cuyos títulos hayan sido inscritos hasta el 31 de diciembre del año anterior indicándose el Colegio Distrital de Abogados al cual aparece inscrito el título profesional y la fecha de su inscripción. Lo dispuesto en este artículo no impide el ejercicio profesional a los abogados que no aparezcan en la lista, siempre que comprueben que han cumplido los requisitos de Ley al respecto. TÍTULO III DE LOS DEBERES Y DERECHOS DE LOS ABOGADOS Artículo 15º. El abogado tiene el deber de ofrecer al cliente el concurso de la cultura y de la técnica que posee; aplicarlas con rectitud de conciencia y esmero en la defensa de su cliente; ser prudente en el consejo, sereno en la acción, proceder con lealtad, colaborando con el Juez, en procura del triunfo de la Justicia. Artículo 16º. Los abogados en ejercicio están obligados a aceptar las defensas que se les confíen de oficio, en los nombramientos como Curadores Ad-Liten, salvo que ya tengan los casos de oficio que establezca la ley y negativa razonada, y podrán exigir a sus defendidos el pago de honorarlos., si se demuestra que el representado tenia los medios económicos para contratar una defensa técnica


Artículo 17º. Es obligatorio para los abogados la defensa gratuita de los que han sido declarados en amparo de pobreza por los Juzgados del país.

Artículo 18º. Los abogados están obligados a cumplir los reglamentos, acuerdos, resoluciones y demás decisiones de la Federación de Colegios de Abogados, de los Colegios en cuya jurisdicción ejerzan su profesión y del Instituto de Previsión Social del Abogado.

Artículo 19º. Es función propia del abogado, informar y presentar conclusiones escritas en cualquier causa sin necesidad de poder especial ni de que la parte por quien abogue esté presente o se lo exija, a menos que exista oposición de ésta.

Esta actuación no causará honorarlos, salvo pacto en contrario.

Artículo 20º. El abogado tiene derecho a anunciarse para el ejercicio de su profesión en general. Para ofrecerse como especialista en una rama determinada del Derecho, no es necesaria la anuencia del respectivo Colegio o Federación, para ofrecerse como especialista en una materia, siempre que la publicidad no sea engañosa, porque de ser así, se someterá a la investigación disciplinaria respectiva, por la falta que se considerara como falta grave a la ética que deben tener todos los abogados.

Artículo 21º. Los abogados deben estar a paz y salvo en el pago de las contribuciones reglamentarlas con el respectivo Colegio Distrital de Abogados al que pertenezcan y con el Instituto de Previsión Social del Abogado.

Artículo 22º. El ejercicio de la profesión da derecho al abogado a percibir honorarioslos trabajos judiciales y extrajudiciales que realice, salvo en los casos previstos en las Leyes.

Cuando exista inconformidad entre el abogado y su cliente en cuanto al monto de honorarlos por servicios profesionales extrajudiciales, la controversia se resolverá por la vía del juicio breve y ante el Juzgado Laboral competente por la cuantía. A no ser que, dentro del término establecido en la ley, inicie la regulación de los honorarios ante el mismo juzgado que venía conociendo del proceso donde existe la discordia por los honorarios. La parte demandada podrá acogerse al derecho de retasa en el acto de la contestación de la demanda.

La reclamación que surja en juicio contencioso acerca del derecho a cobrar honorarios parte del abogado, será sustanciada y decidida por el Juez de conocimiento, previo incidente de regulación de honorarios que proponga alguna de las partes, salvo que se acuda a la justicia laboral ordinaria, previo proceso judicial.

Artículo 23º. Las costas pertenecen a la parte, quién pagará los honorarios sus apoderados, asistentes o defensores. Sin embargo, el abogado podrá estimar sus honorarios y pedir la intimación al respectivo obligado, sin otras formalidades que las establecidas en esta Ley.

Artículo 24º. Para los efectos de la condenatoria en costas los abogados podrán solicitar al juez de conocimiento que tenga en cuenta la Tarifa de Honorarios Aprobada por el Colegio Distrital donde se esté ejerciendo.

Artículo 25º. La fijación de honorarlos profesionales se debe hacer celebrándose un contrato de prestación de servicios profesionales entre lel cliente y el abogado antes de iniciar el proceso o la representación dentro del mismo, teniendo en cuenta la Tarifa establecida por el Colegio Distrital.

Artículo 26º. Los contratos de prestación de servicios que se suscriban con los diferentes clientes serán supervisados por la Junta Directiva de la Federación de Colegios de Abogados FEDEACOL.

Artículo 27º. La Federación de Colegios de Abogados FEDEACOL será la encargada de establecer y establecer los honorarios de abogados a nivel nacional.

Artículo 28º. Para que un profesional del derecho pueda ejercer el litigio a nivel nacional debe estar afiliado a un Colegio de Abogados de su distrito judicial.


TÍTULO IV

DEL EJERCICIO ILEGAL DE LA PROFESIÓN

Artículo 30º. Ejercen ilegalmente la profesión de abogado:

1.- Quienes sin poseer el título respectivo se anuncien como abogados, se atribuyan ese carácter, ostenten placas, insignias, emblemas o membretes de tal, o quienes realicen los actos o gestiones reservados a los abogados en los Artículos 3 y 6 de esta Ley, salvo las excepciones legales.

2.- Quienes, habiendo obtenido el Título de Abogado de una de las universidades aprobadas por el Ministerio de Educación, realicen actos y gestiones profesionales sin haber cumplido los requisitos para ejercer legítimamente la profesión o se encuentren impedidos de ejercerla conforme al Artículo 12.

3.- Quienes habiendo sido sancionados con la suspensión del ejercicio profesional ejerzan durante el tiempo de la suspensión.

4.- Los abogados que presten su concurso profesional, encubran o amparen a personas naturales o Jurídicas u oficinas que realicen actos de ejercicio ilegal de la profesión.

5.- También incurren en ejercicio ilegal de la profesión y serán sancionados con las penas previstas para los responsables directos, los abogados que en alguna forma patrocinen o encubran a las personas de que trata este artículo.

6.- Los abogados que ejerzan su profesión contrariando las disposiciones de la presente Ley, los reglamentos, acuerdos y demás resoluciones de la Federación de Colegios de Abogados, de los Colegios Distritales y del Instituto de Previsión Social del Abogado.

7.- Quienes ejerzan un cargo público para el cual se requiera el título de abogado y no estén inscritos en un Colegio de Abogados, o incorporados al del lugar, según el caso, o cuando no cumplan las obligaciones que les impone esta Ley.

Artículo 31º. En todos los casos de ejercicio ilegal de la profesión de abogados, el Tribunal de Ética Disciplinario en cuya jurisdicción se haya cometido el hecho abrirá la averiguación de oficio o a instancia de parte, levantará el expediente respectivo y pasará copia al Fiscal General de la Nación, quien actuará de oficio ante los Juzgados competentes, sin perjuicio de la sanción disciplinarla a que hubiese lugar.

TÍTULO V

DE LOS ORGANISMOS PROFESIONALES

Sección I

De los Colegios y sus Delegaciones